No estoy incompleta, sólo me hace falta reencontrarme…
- Diana Ruiz Almazán
- 12 feb 2018
- 2 Min. de lectura

A veces esperamos más de los demás, sin tomarlos en cuenta y consideración; quizá pretendemos que el sol gire a nuestro alrededor y que nuestros deseos narcisistas sean tal cual los pensamos, somos intolerantes a la diferencia, a lo que no es igual, somos egoístas.
Nos produce enojo y frustración que lo que deseamos no sea como queremos, y solo queremos llenar ese vacío, pero nunca es suficiente, nunca nada nos llena, nunca nada nos satisface… ¿Cómo sentirnos completos si no sabemos con qué queremos serlo? ¿Cómo si no sabemos qué nos hace falta?
Creemos que con algo, con alguien, va a suceder; cuando en realidad, el hueco, la pieza que hace falta, es el reencuentro con uno mismo; el autoconocimiento, la asimilación de sí. Nunca estamos completos totalmente, ¿Por qué querer buscar la plenitud en otro lado? Esperando a que te den lo que “necesitas”, lo que “quieres”, ¿Por qué no buscarnos y encontrarnos? Por qué no darnos cuenta que lo que hoy buscamos no es lo que queremos, no es la forma de nuestro hueco.
Seas consciente de que tu vacío existe, y no es que sea menor, es que aprenderás a vivir con él.
Tus fantasmas son más controladores que tú, y no te va a dejar de perseguir hasta que hagas las paces con tu verdadero yo; y converjan en una misma sintonía, para que entonces, lo que digas, hagas, pienses y sientas, estén sincronizados, a tal punto, que seas consciente de que tu vacío existe, y no es que sea menor, es que aprenderás a vivir con él; lo que se es aceptado pesa menos, más bien, no pesa, no ata, libera. Y será entonces, cuando establezcas relaciones genuinas, no demandantes, no dependientes, relaciones en donde estés realmente por que aceptas y ves a la persona, actividad o cosa; no por lo que simboliza, no porque se parezca a la forma de tu vacío.
Psic. Shadany Alvarez






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